PASTOR RAFAEL RODRIGUEZ.                         Todos los derechos reservados
Una Voz Que Clama en el Desierto.com    ® 2003 - 2013
TODO CREYENTE DEBE SER BAUTIZADO CON EL ESPIRITU SANTO
Rafael Rodriguez
He sentido la necesidad de comenzar con este estudio, pues siento la urgencia de que cada cristiano pueda experimentar el ser bautizados con el Espíritu Santo, que experimenten la bendición de sentir esos ríos de agua viva dentro de su ser, pero sobre todo que día a día sean fortalecidos por el consolador.

“Nuestro Señor dijo muy claramente, que una de las señales que acompañaría siempre a quienes se convirtieran en sus discípulos, era el de hablar en lenguas”:
Marcos 16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas.

Marcos 16:17 Y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán nuevas lenguas. (Dios Habla Hoy).

Lo que debemos tomar en cuenta, para estar seguros, que en esta escritura nuestro Señor está haciendo referencia al bautismo del Espíritu Santo y su constante compañerismo durante todo nuestro peregrinar por esta tierra, pues declara:
“Que el hablar en lenguas”, sería una señal que acompañaría siempre: ¡A los que en El creyeran!
Como podemos ver, de acuerdo a las palabras de nuestro Señor Jesús: “Todos los que creemos en El, debemos tener la experiencia del bautismo del Espíritu Santo”.

¿Por qué puedo estar seguro, que nuestro Señor en Marcos 16:17 estaba haciendo referencia al bautismo del Espíritu Santo? ¡Porque hace referencia a hablar en lenguas, y al día que como ciento veinte de sus discípulos recibieron el Espíritu Santo en el aposento alto, hablaron en otras lenguas!
Hechos 2:1-4 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
Hagamos una comparación entre Marcos 16:17 y Hechos 2:1, 3 y 4:
Marcos 16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas.
De acuerdo a las palabras de nuestro Señor, la señal de hablar en lenguas,  acompañaría “a los que creen” es decir: ¡A TODOS los que creen!

Ahora examinemos, Hechos 2:1, 3 y 4:
Hechos 2:1 Hechos 2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.
“Estaban todos juntos”.

Hechos 2:3 Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
“Las lenguas de fuego se asentaron sobre cada uno de ellos”

Hechos 2:4  Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
“Y todos los allí reunidos, (como ciento veinte), todos ellos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaron en otras lenguas, conforme la dirección del Espíritu Santo que los había poseído”.

¿Por qué puedo estar seguro que todos los creyentes debemos ser bautizados con el Espíritu Santo?
¡Porque nuestro Señor así lo enseñó!
Lea muy cuidadosamente la siguiente escritura:
Juan 7:38-39 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Nuestro Señor muy claramente, dijo en Juan 7:38:
“El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”, si usted se ha dado cuenta, nuestro Señor dice: ¡Que en el interior de todo el que creyera en Él, correrían ríos de agua viva!
¿Está usted de acuerdo en que nuestro Señor nos da opción como para decir “que posiblemente en algunos de los creyentes no se vaya a manifestar nunca el Espíritu Santo de la manera como nuestro Señor lo anunció”? Porque, viéndolo de otra manera, Él dijo: “Todo aquel que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”.
Y le decía que nuestro Señor no nos da la opción de que alguno de nosotros se quede sin recibir tan gloriosa bendición, porque además añade: ¡De su interior correrán ríos de agua viva!
De acuerdo a esa frase que brotó de los labios de nuestro Señor, nuestro Señor también está diciendo:
¡De su interior se moverán ríos de agua viva! En otras palabras: ¡En todos los creyentes tienen que correr los ríos de agua viva! ¡En todos los creyentes deben de correr los ríos de agua viva!
Y en Juan 7:39, nuestro Señor hace la aclaración: ¡Que con los ríos de aguas vivas, está dando a entender, que se trata del Espíritu Santo que se iba a derramar en un futuro muy cercano a la fecha que él habló estas palabras, y lo cual se cumplió el día de Pentecostés!

¿Por qué creo que todos los creyentes debemos ser bautizados con el Espíritu Santo?
“Porque en Hechos 2, fueron bautizados con el Espíritu Santo los primeros discípulos de nuestro Señor, los cuales eran de origen hebreo, y todos ellos hablaron en otras lenguas”
Hechos 2:1-4 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
“Pero en Hechos 10, los primeros creyentes de origen completamente gentil, fueron todos bautizados con el Espíritu Santo, y también hablaron en otras lenguas”:
Hechos 10:40-47 A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; 41no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. 42Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. 43De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.
44Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?

Note usted, amado hermano, como al terminar Hechos 10:43 el apóstol Pedro está aún predicando el evangelio a Cornelio y sus familiares, cuando al comenzar Hechos 10:44 descubrimos “que todos los allí reunidos, comenzaron a hablar en otras lenguas”.
La pregunta es esta:
¿Cuándo fue que hablaron en lenguas, Cornelio y sus familiares? ¡En el preciso momento en que se identificaron con Cristo Jesús en su muerte, sepultura y resurrección por medio del evangelio que el apóstol Pedro les estaba predicando!
De acuerdo a lo que acabamos de leer: ¿Cuándo es que los creyentes debemos hablar en otras lenguas? ¿Verdad que al momento mismo de Creer en cristo Jesús?

Acompáñeme a leer otra escritura donde el apóstol Pablo dice algo al respecto a un grupo de personas que ya traían testimonio de haber tenido un encuentro con la vida espiritual:
Hechos 19:1-7 Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos, 2les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. 3Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. 4Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. 5Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 6Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban. 7Eran por todos unos doce hombres.
¿Cuándo fue que el apóstol Pablo sabía que deberían de haber sido bautizados con el Espíritu Santo aquel grupo de discípulos que se encontraron en Éfeso?
“Cuando creyeron en ¡Cristo!”, pero como todos ellos solo habían conocido el mensaje de arrepentimiento de Juan el bautista, pero no el evangelio: ¡Les pusieron al corriente con el mensaje del sacrificio y la resurrección de nuestro Señor, y cuando entendieron el mensaje oraron por ellos, recibiendo también el bautismo del Espíritu Santo, y teniendo la experiencia de hablar en otras lenguas!

Cuánta razón tuvo el apóstol Pablo, cuando después escribió a la misma iglesia de Efeso, y les hizo una declaración, que tiene mucho en común con lo que acabamos de leer:
Efesios 1:3-14 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, 8que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, 9dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.
11En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, 12a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. 13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

Nuevamente aquí podemos descubrir por las palabras del apóstol Pablo, “que todos los creyentes debemos ser bautizados con el Espíritu Santo”, porque esta carta fue escrita “a toda la congregación en Éfeso”, donde el apóstol Pablo les recordaba: ¡Que cuando él les llevó el evangelio, también Dios los bendijo con el glorioso don!
No olvidemos que el ejemplo más claro, y más práctico que tenemos, se encuentra en Hechos 10 con Cornelio y su familia: “Quienes sin antes haber escuchado el evangelio, en el momento en que estaban escuchando, descendió sobre ellos el gran poder de Dios”, por lo cual podemos tomar la experiencia de ellos como el patrón que todo grupo que haya creído en Cristo Jesús, debe buscar imitar.

Y de la misma manera “como el apóstol Pablo les preguntó a aquellos discípulos en Efeso que si habían recibido el Espíritu Santo al creer, como también les recordó a los hermanos en Efeso en su carta, que todos ellos habían tenido la misma experiencia cuando habían creído al evangelio”:
¡Descubramos como fue que cuando el diácono Felipe descendió a la ciudad de Samaria y les predicó el evangelio, y mucha gente creyó pero no habían tenido la gloriosa experiencia de recibir el bautismo del Espíritu Santo, los doce apóstoles que estaban en Jerusalén, se pusieron de acuerdo inmediatamente para que Pedro y Juan fueran a ellos y oraran para que todos tuvieran aquella experiencia, lo cual nos revela: ¡Que ninguno que haya creído en Cristo Jesús, deba estar un solo día sin tener tan hermosa bendición!
Leamos muy detenidamente, y lo descubriremos, y nos gozaremos:
Predicación del evangelio en Samaria
Hechos 8:4-17 Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio. 5Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. 6Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. 7Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; 8así que había gran gozo en aquella ciudad.
9Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. 10A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios. 11Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo. 12Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. 13También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.
14Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; 15los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; 16porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. 17Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.
Por medio de esta escritura nos damos cuenta, “que es de vital importancia el hecho que todo creyente reciba el bautismo del Espíritu Santo, porque si los mismos apóstoles en Jerusalén al darse cuenta que los hermanos en Samaria no habían sido bautizados con el Espíritu Santo, tuvieron que enviar inmediatamente a Pedro y a Juan para que oraran por ellos y no volvieran hasta que todos hubieran tenido aquella experiencia, quiere decir que es algo muy importante para Dios, y para el mejor desarrollo de la vida espiritual del creyente”.

Recordemos que nuestro Señor preparó a sus discípulos para que estuvieran pendientes a esta manifestación del poder de Dios que vendría a ellos, y era precisamente el bautismo del Espíritu Santo:
Juan 14:16-17 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

He aquí el porqué de la necesidad que esta bendición viniera a los discípulos de nuestro Señor:
Juan 14:25-26 Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Juan 16:12-15 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.

Romanos 8:15-16 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Mi consejo, si aún no has tenido esta gloriosa experiencia, busca siempre un tiempo especial para hablar con Dios, de preferencia cuando ya todos duermen, pídele a Dios que te bendiga con esta promesa, y verás la gran diferencia.

UNA VOZ QUE CLAMA EN EL DESIERTO.COM
¿Porqué me bauticé en El Nombre de Jesús?
Web Site Designed by Génesis Digital Studios © 2013